Este año el cortijo los malenos cumple diez años de andadura conmigo, con nosostros.
Desde que lo convertí en alojamiento en el año 2003, hemos ido creciendo y sobre todo hemos conseguido crear un jardín en mitad de un desierto.
Primero pusimos en valor las palmeras, granados, olivos, almendros y otros árboles que el anterior propietario había plantado. Más adelante fuimos creciendo, plantando, ajardinando, plantando, regando, plantando, plantando y plantando. Siempre tenía en la cabeza al protagonista del libro de jean Giono: "l´homme qui plantait des arbres".
Cada día unos esquejes, cada otoño unos cuantos árboles, y de aquí y de allí sacamos esquejes y más plantas.
Todas las plantas son de bajo consumo de agua, fundamental en este desierto almeriense. A pesar de todo hay que ayudarles a atravesar el duro periodo de sequía con algo de agua. utilizamos un sistema de riego por goteo. Aprovechamos para regar el agua que reciclamos del hotel gracias a una depuradora biológica.
Con motivo del décimo aniversario estamos preparando una exposición en donde se puedan ver algunas fotos del año 2003 y cómo se ha ido transformando en un jardín en el desierto